Procedimiento de Carga y Almacenaje

Consideraciones generales

Para transportar Mercancías Peligrosas es necesario planear y verificar las condiciones de seguridad debido a cambios de temperatura; movimientos bruscos y otros factores que pueden provocar accidentes como explosiones espontáneas e involuntarias.

El transporte de explosivos desde los sitios de entrega hasta polvorines militares que adquieran el material, por ejemplo, se debe regir por las disposiciones legales vigentes establecidas por el Ministerio de Defensa, Comandos Generales de las Fuerzas Armadas y/o Unidades Militares competentes. Asimismo, debe estar escoltado por vehículos dispuestos delante y posterior al vehículo que lleva la carga con personal de seguridad.

En relación a las condiciones del vehículo de transporte, el mismo debe tener una plataforma plana, cadenas, caucho amortiguador y aditamentos metálicos para el amarre. En caso de transporte de cilindros y termos, los mismos tienen que estar debidamente etiquetados y los recipientes deben estar en posición vertical.

El vehículo de transporte debe poseer un equipo de emergencia y elementos de protección personal. El uso de guantes de protección, calzado de seguridad, protección visual, facial y auditiva. La protección respiratoria es esencial en el caso de transporte de gases tóxicos.

Las mercancías tóxicas, no deben transportarse en el mismo vehículo con alimentos o sustancias que sean comestibles. Antes de iniciar la descarga se debe ventilar la unidad de transporte.

Carga en cabina, aeronave de pasajeros y/o carga

Cuando las Mercancías Peligrosas se cargan en una aeronave, el operador deberá proteger los bultos para que no se dañen. Se deberá prestar especial atención a la manipulación de los bultos, su preparación para el transporte, el tipo de avión en que serán transportadas y los métodos de carga requeridos según el tipo de aeronave.

El explotador o el agente de despacho del explotador y el explotador de aeropuerto deben asegurarse de que se advierta a los pasajeros sobre los tipos de Mercancías Peligrosas que está prohibido que transporten a bordo de las aeronaves mediante avisos colocados de manera destacada y en número suficiente en cada puesto aeroportuario en que el explotador venda pasajes, en que los pasajeros se presenten para el despacho y en las zonas de embarque a las aeronaves. Dichos avisos deben incluir ejemplos visuales de mercancías peligrosas cuyo transporte a bordo de una aeronave esté prohibido.

Los pasajeros y los miembros de la tripulación no deben transportar Mercancías Peligrosas, comprendidos los bultos de material radiactivo exceptuados, ni como equipaje de mano o facturado ni en su persona.

Para evitar que los pasajeros introduzcan en la aeronave, dentro de su equipaje, o lleven en su persona, Mercancías Peligrosas que éstos tienen prohibido transportar, el personal encargado de la recepción debería obtener de ellos confirmación de que no llevan este tipo de mercancías. Muchos artículos que parecen inocuos pueden contener Mercancías Peligrosas.

El operador deberá asegurarse de que no se cargue a bordo de ninguna aeronave o ULD (Dispositivo Unitario de Carga), bulto o envase exterior de protección con pérdidas visibles o que haya sufrido algún tipo de avería. Caso contrario, se debe descargar de la aeronave y trasladarlo a un lugar seguro.

El operador de toda aeronave, en la que se vayan a transportar Mercancías Peligrosas, proporcionará al piloto al mando tan rápido como sea posible previo a la partida de la aeronave, una información escrita o preimpresa concerniente a las mercancías a transportar denominada NOTOC (Notification To Captain) firmando a su vez una constancia de la información recibida.

Es importante tener en cuenta que también existen Mercancías Peligrosas transportadas por los pasajeros. Las mismas deben ser informadas al comandante de la aeronave bajo el formato establecido por la aerolínea. Esto incluye la información cargada tanto en el aeropuerto de partida como en las escalas intermedias.

Mercancías Peligrosas incompatibles

Los bultos a ser cargados en una aeronave que contengan Mercancías Peligrosas capaces de reaccionar peligrosamente entre sí, no deberán ser estibados juntos o en una posición tal que puedan entrar en contacto en caso de un derrame. Este tipo de mercancía debe ser segregada durante la aceptación, manipulación y carga. Ver Tabla de Segregación.

El grado de peligrosidad que entrañan las Mercancías Peligrosas incompatibles, en caso de reaccionar entre sí, puede variar de unas sustancias a otras y, consecuentemente, también varia el grado de segregación exigido. Pueden reaccionar produciendo:

  • Combustión y/o calentamiento considerable;
  • Desprendimiento de gases inflamables, tóxicos o asfixiantes;
  • Formación de sustancias corrosivas; o
  • Formación de sustancias inestables.

En caso de una emergencia en vuelo, el piloto al mando debe transmitir información a los servicios de tránsito aéreo para coadyuvar en la respuesta a cualquier accidente o incidente de aeronave. Si se produce un accidente o incidente, el explotador facilita la información a la autoridad competente, lo más rápidamente posible, con objeto de reducir al mínimo cualquier peligro dimanante de los daños sufridos por las Mercancías Peligrosas.

La instrucción es un medio importante para llegar a comprender los principios y los requisitos contenidos en las Instrucciones Técnicas. Es preciso que toda persona interesada reciba instrucción a este respecto, ya sea para adquirir conocimientos generales o de carácter más detallado, de modo que cada individuo pueda cumplir con sus responsabilidades.

Carga y sujeción de las Mercancías Peligrosas

Los bultos o sobre-embalajes de Mercancías Peligrosas que lleven la etiqueta CAO (Solo avión de Carga), se tienen que cargar de forma tal que un miembro de la tripulación o persona autorizada puedan verlos y manipularlos. Por tal motivo, las etiquetas de advertencia de los riesgos deben estar siempre visibles.

El explotador tiene que sujetar las mercancías peligrosas a bordo de modo tal que no puedan moverse. En cuanto a los bultos o sobre-embalajes que contengan material radiactivo, el método de fijación tiene que ser idóneo para satisfacer en todo momento las condiciones de separación estipuladas.

Cuando las mercancías peligrosas sujetas a las disposiciones establecidas, se encuentran a bordo de la aeronave, el explotador debe protegerlas para evitar que sufran daños, incluyendo los que se producen por el movimiento del equipaje, correo, suministros u otra carga.

La manipulación de los bultos durante su preparación para el transporte, el tipo de aeronave en la cual se van a transportar y el método que se requiere para cargarla exigen especial atención a fin de que no se produzcan accidentalmente daños debido al arrastramiento o manipulación incorrecta de los bultos.

Separación de las personas

Los bultos, sobre-embalajes o contenedores de las Categorías II-Amarilla y III-Amarilla deberán separarse de las personas. Las distancias mínimas de separación que se aplicarán figuran en las Tablas 7-3 y 7-4 del Doc. 9284 de OACI y se trata de las distancias que van desde la superficie de los bultos, embalajes o contenedores hasta la superficie interior más próxima de las paredes o pisos de la cabina de pasajeros o del puesto de pilotaje, independientemente de la duración del transporte del material radiactivo.

La Tabla 7-4 sólo se aplica cuando el material radiactivo se transporta en aeronaves de carga y, en esas circunstancias, las distancias mínimas deberán aplicarse según lo anteriormente mencionado también a cualquiera otra área ocupada por personas.

Carga de sillas de rueda y otros equipos similares

Las sillas de ruedas u otras ayudas motrices propulsadas por acumuladores derramables se aceptarán para el transporte solamente si se ha retirado el acumulador de la silla de ruedas o ayuda motriz. El acumulador derramable, clasificado como mercancía peligrosa, sólo puede transportarse como carga, de conformidad con las condiciones de las presentes Instrucciones.

Carga de hielo seco

Cuando el hielo seco (dióxido de carbono sólido) se expida separadamente o cuando se utilice como refrigerante de otros artículos, puede transportarse a reserva de que el explotador tome disposiciones adecuadas según el tipo de aeronave, régimen de ventilación, método de embalaje y de estiba, que se transporten o no animales en el mismo vuelo, y otros factores.

El explotador debe asegurarse de que el personal de tierra esté informado de que se está cargando o se ha cargado a bordo de la aeronave determinada cantidad de hielo seco.

Cuando el hielo seco va contenido en un dispositivo de carga unitarizada u otro tipo de paleta preparada por un solo expedidor de acuerdo con la Instrucción de embalaje 954 y el explotador después de la aceptación agrega hielo seco adicional, éste último debe asegurarse de que la información entregada al piloto al mando refleje la cantidad de hielo seco enmendada.

Bultos averiados

Cuando cualquier bulto de alguna mercancía peligrosa, ya cargado a bordo de una aeronave, tenga averías o pérdidas de su contenido, el explotador deberá descargarlo de la aeronave, o disponer que lo descargue la autoridad u organización competente, y posteriormente encargarse de que se deposite en algún lugar seguro.

Si se trata de un bulto que tenga pérdidas, el explotador deberá cerciorarse de que el resto del envío se halla en buenas condiciones para su transporte por vía aérea y de que ningún otro bulto, equipaje o carga haya quedado contaminado. Véanse 3.1 y 3.2 del Doc. 9284 de OACI en lo concerniente a las medidas que hay que adoptar en caso de avería de los bultos que contengan sustancias infecciosas de la Clase 6 o material radiactivo de la Clase 7.

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Estiba de equipos de salvamento de inflado neumático

En la Instrucción de embalaje 955, el término “Aparatos de salvamento” se aplica a objetos tales como balsas salvavidas, chalecos salvavidas, equipos de supervivencia para aeronaves y rampas de evacuación de aeronaves. La descripción de “Aparatos de salvamento autoinflables” (ONU 2990) está destinada a aplicarse a los aparatos de salvamento que presenten riesgos si el mecanismo de inflado automático actúa por accidente.

Los artefactos deben embalarse en embalajes exteriores resistentes de modo que su activación por accidente sea imposible y, con excepción de los chalecos salvavidas, las mercancías peligrosas deben embalarse en embalajes interiores de modo tal que se evite su desplazamiento.

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Las Mercancías Peligrosas deben ser parte integrante del artefacto sin las cuales el mismo no podría funcionar y la cantidad no debe superar aquella que el aparato necesita cuando está en funcionamiento.

Almacén de materiales radioactivos

Todo operador de terminal de carga en la que se almacenan mercancías peligrosas, deberá contar con un área especial para el almacenamiento de tales artículos. Dicha área deberá contar con acceso libre para los vehículos de salvamento y extinción de incendios en caso de un suceso con las mercancías peligrosas, para facilitar el aislamiento del área y la remoción de los productos.

La terminal de carga deberá contar, en las áreas de recepción y liberación de carga y en el área de almacenamiento de mercancías peligrosas, con cuadros ilustrativos de las etiquetas de riesgo y manipulación de mercancías peligrosas, así como la tabla de segregación de mercancías peligrosas, actualizada, y de dimensiones adecuadas para su visualización.

La exposición a la radiación del personal de transporte y de almacenamiento debe controlarse de modo que no haya probabilidades de que el personal adscrito a estas actividades reciba una dosis de radiación que exceda de la aceptable para el gran público.

En circunstancias especiales, pueden concertarse los arreglos necesarios para que la autoridad competente encargada del control radiológico clasifique a ese personal como mano de obra ocupada en la manipulación de material radiactivo y obligarle a que se atenga a las disposiciones que se juzguen necesarias.

A todo el personal pertinente de transporte y de almacenamiento deben impartirse las instrucciones necesarias concernientes a los riesgos que corren y a las precauciones consiguientes que tengan que tomar.

Se debería adoptar la práctica de mantener la exposición a la radiación a lo mínimo razonablemente posible. Las distancias de separación que figuran en las Tablas 7-3 y 7-4 representan valores mínimos, y cuando sea posible deberían utilizarse distancias mayores. En la medida de lo posible, los bultos de material radiactivo estibados en compartimientos de carga situados bajo cubierta en las aeronaves de pasajeros deberían colocarse sobre el piso del compartimiento.

Almacenaje de peróxidos orgánicos y sustancias de reacción espontánea

Durante el transporte, los bultos o dispositivos de carga unitarizada que contengan sustancias de reacción espontánea de la División 4.1 o peróxidos orgánicos de la División 5.2, deberán cubrirse de los rayos directos del sol y almacenarse en algún lugar bien ventilado, alejado de toda fuente de calor.

Todos los peróxidos orgánicos de la División 5.2 se incluyen en una de las 20 entradas genéricas, con arreglo a los principios de clasificación y al diagrama de 2.5.3.3 de las Recomendaciones de las Naciones Unidas.

Los peróxidos orgánicos son sustancias orgánicas que contienen la estructura bivalente y que se pueden considerar derivados del peróxido de hidrógeno, en las que uno o ambos átomos de hidrógeno han quedado remplazados por radicales orgánicos. Los peróxidos orgánicos son sustancias térmicamente inestables que pueden descomponerse autoacelerada y exotérmicamente.

Aparte de esto, pueden tener una o más de las siguientes propiedades:

  1. descomponerse con explosión;
  2. quemarse rápidamente;
  3. ser sensibles al impacto o al rozamiento;
  4. reaccionar peligrosamente con otras sustancias;
  5. afectar a la vista.

Los peróxidos orgánicos son susceptibles de descomposición exotérmica, que puede ser provocada por el calor, los contactos con impurezas (p. ej., ácidos, compuestos de metales pesados, aminas), la fricción o el impacto. La velocidad de descomposición aumenta con la temperatura y varía según la fórmula del peróxido. La descomposición puede producir emanaciones de gases o vapores nocivos o inflamables.

En el caso de ciertos peróxidos orgánicos, se regulará la temperatura durante el transporte. Algunos peróxidos orgánicos se descomponen explosivamente, sobre todo en un espacio reducido. Tal característica puede modificarse mediante la adición de diluyentes o el uso de embalajes apropiados. Muchos peróxidos orgánicos arden violentamente.

A menos que haya disposiciones específicas que digan lo contrario en las Instrucciones Técnicas establecidas por OACI, los embalajes utilizados para las mercancías de la Clase 1, las sustancias de reacción espontánea de la División 4.1 y los peróxidos orgánicos de la División 5.2 deberían ajustarse a las disposiciones aplicables a la categoría de peligro medio (Grupo de embalaje II).

Los bultos que contienen sustancias de reacción espontánea de la División 4.1 o sustancias de la División 5.2 y que presentan deterioro, defectos o fugas no deben transportarse en embalajes de recuperación metálicos que satisfacen las condiciones del Grupo de embalaje I.

Los embalajes para las sustancias de reacción espontánea deben satisfacer las condiciones y los requisitos establecidos en la Instrucción de embalaje 459 del Doc. 9284 de OACI.

En el caso de los bultos que contengan sustancias de reacción espontánea de la División 4.1 o peróxidos orgánicos de la División 5.2, la etiqueta “Manténgase alejado del calor” (Figura 5-30) deberá colocarse en todos los bultos. Esta etiqueta debería fijarse en la misma superficie del bulto que la etiqueta o etiquetas de clase de riesgo, y al lado de las mismas.

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